Y ahora, voy a formular el principal de los Principios de Mi Personal Irreligión (que diríamos que son como los diez mandamientos, sólo que no se manda a nadie que los acate), a saber:
La Maldad Intrínseca de Todas las Jerarquías, y cuanto más antiguas y elaboradas, más maldades acumularán; lo que viene a concluir en que la Jerarquía Católica es Dañina para los creyentes en esta Irreligión (osea, yo), que, por ello, se declaran Anticlericales Hasta La Médula y procurarán ajustar su vida a este principio.
Para más información sobre Sepulcros Blanqueados: el Pez habla de esa gentuza y dice que está perdiendo amigos.
Claro está que yo también soy una hipócrita, porque según las ideas que bullen en mi cabecita, tendría que estar poniéndoles un pleito por radiar música religiosa en altavoces colgados en la calle, lo cual es manifiestamente ilegal, o exigiendo que paguen los mismos impuestos que cualquier propietario de bienes inmuebles... o poniéndoles denuncia porque las procesiones no me dejan dormir, o porque la exhibición de sus símbolos en edificios públicos me ofende... Ah, si es que los creyentes en la Verdadera Irreligión sufrimos una verdadera persecución, constante y despiadada.
Y mucho cuidado con los cristianos "progresistas" y los "curitas buen rollo": les harán echar de menos a los obispos más integristas. Si sacan sus guitarras, huyan.
domingo, agosto 3
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