lunes, junio 1

little things

1) He encontrado el modo de gestionar el desastroso abandono de mi cuenta en Bloglines. He leído sólo a los habituales, y he borrado todo lo demás sin leer nada. Es una gran verdad que el tiempo es elástico, sobre todo si prescindes de esa nube de fragmentarias pequeñas obligaciones que te has ido creando, lo accesorio, y vas a lo que importa.

2) De paso, una página bonita, Kireei, para recordar que lo simplemente bonito está ahí y puede disfrutarse. Sin más trascendencia.

viernes, abril 10

mira

Al fondo de la garganta, como colgando de una cuerda de violín: ese peso es la espera. Lo que hace que vivas en suspenso, dejando que los acontecimientos pasen por encima, porque ya no vale la pena cambiar nada, ni tomar ninguna decisión, sólo la espera, ahí, deteniéndote en la inercia. No estás en nada de lo que haces, ni en lo que dices, ni en lo que piensas. La vida se deja para luego.
Y sabes que todo es un engaño, que la vida entera se va en esperar algo, siempre pendiente de lo que será y nunca atendiendo lo que en verdad está aquí y ahora.
Y cada momento vale oro, respira y corta la cuerda, suelta el peso de esa inercia. Mira qué día, mira qué nube, mira.

miércoles, diciembre 31

compacta, recicla, renuncia

1. no tiene sentido tener esparcidas por ahí todas mis cosas mientras no las estoy utilizando, ensucian visualmente, y no me dejan espacio, así que voy a organizar y compactar todo en sus cajas, cajones, armarios, alacenas y demás dispositivos de almacenamiento. En el momento de guardar un objeto se ve si vale la pena el espacio que ocupa, respecto a su utilidad: los verdaderos trastos inútiles se manifiestan como tales porque es imposible encontrarles acomodo (excepto en la basura).

2. La vida útil de las cosas es mucho más larga de lo que normalmente se cree, y muchos objetos pueden tener una segunda vida cuando pierden su función original. Además, he tenido buenas experiencias últimamente arreglándome ropa en desuso, y buscando tesoros en los trasteros: es divertido y te da esa agradable sensación de estar poniendo tu propio sello en tu aspecto. Además, los objetos que tienen una historia te alejan de lo anodino, del adocenamiento.

3. También es el momento de dejar atrás todo lo que no necesitas, no usas, no te interesa de verdad. Es mejor prescindir de comprar libros que no tienes donde poner o de guardar más tiempo ese jersey que ya no te cabe. Concentrarse en lo esencial, aligerar la carga de menudencias que me rodea: concretando, ser más en menos.

sábado, diciembre 6

hay días

Hoy es uno de esos días en que una entra a una peluquería y pide que le rapen la cabeza o le tiñan el pelo de azul. Hoy es uno de esos días en que se hacen cosas drásticas, inconsecuentes, fulminantes. Hoy es uno de esos días en que se puede discutir envenenadamente con alguien que hasta ayer sólo nos caía un poco mal; se puede y se hace. Hay algo en el aire, como una predisposición a hacer cosas como con un filo cortante que separe nítidamente este momento de los anteriores. Nunca el pensamiento es tan claro como en estos momentos: se siente la llamada de las acciones definitivas, de la causalidad total y dramática, de los actos que tienen, de verdad, consecuencias.

miércoles, noviembre 19

observaciones sin importancia

acerca de la economía

1) si pides a un banco 35 kilos para comprarte un pisito, le debes esos 35 kilos, aunque ahora el pisito valga 30 o 25: el resto de la pasta que no cubre el valor del piso la vas a tener que poner sí o sí, o te lo sacarán del pellejo de alguna manera. No es tan sencillo como decir que no puedo con la hipoteca, vendo el piso, y quedamos en paz.

2) me acuerdo mucho de los listos de los coj-- que me recomendaban que me comprase un piso, porque, total, si me iba a otro lugar, podía venderlo y comprar otro. Los mismos que me decían que pagando un alquiler no obtienes nada al final (como si un techo sobre tu cabeza durante todo este tiempo no fuese nada, pero ellos se refieren a La Propiedad, claro). Me pregunto dónde están estos listos, y si llegaron a comprender mi reticencia a aceptar su teoría de que un piso se vende siempre que uno quiere y por lo que uno pida, y nunca se deprecia. En fin.

3) hay gente que no entiende que el dinero es una mercancía, igual que las naranjas o el café: hay oferta y demanda, abundancia y escasez, fluidez y acaparamiento. Como en cualquier otro producto.

4) es fácil predecir desgracias y yo soy una agorera: llevo viendo venir un reajuste desde hace dos años por lo menos, y no precisamente basándome en cómo se produjo la Crisis del 29, sino en cómo se repiten sistemáticamente crisis especulativas y nunca aprendemos Nada. La crisis de los tulipanes, o la burbuja de los Mares del Sur, son verdaderos clásicos (y además tienen nombres estupendos): en sistemas financieros más simples ya sucedían estas cosas; El problema no es la complejidad del sistema, sino la codicia propulsada por la credulidad y la estupidez, y éso ya existía en el siglo XVII y XVIII (etc.)

5) las noticias sobre la crisis y la caída del consumo producen a su vez más crisis y más caída del consumo: el periodismo puede vivir felizmente de esta paradoja, que le da el trabajo hecho.

lunes, noviembre 3

nonsenses

(Nos están meando y dicen que llueve)

1) la programación de cualquier cadena de tv me ignora, no soy público potencial de sus producciones, sean cuales sean, ni de sus anunciantes: nunca me ofrecen nada que yo quiera ver, hacer (o comprar). Ni siquiera se molestan en intentar convencerme de que desee otras cosas: ni la publicidad se dirige a mí (debe ser que mi dinero no es lo bastante bueno). Llevan despreciándome toda la vida, supongo.

2) las grandes polémicas del momento pasan sobre mí sin afectarme, no van conmigo (ni con nadie de mi íntimo entorno); en cambio, las preocupaciones que comparto con mis amigos nunca reciben un tratamiento a fondo en la prensa, sólo aparecen en las secciones dedicadas a lo pintoresco. Nuestras aficiones, trabajos, dedicaciones, son el toque de color en un informativo, por lo visto.

3) la familia estándar, que paga la hipoteca de su adosado, su monovolumen/cuatroporcuatro etc., ni es estándar ni lo más común, pero así se repite, se difunde y se machacha. La mayoría de la gente no es así, ni parecida, pero quizás no importa. Quizás lo que importa es que creamos que éso es lo normal, y que no seamos conscientes de lo anormal del asunto en sí.

4) tengo un trabajo en el que nos dan tres cubos y hay siete goteras, pero lo único que se discute es si ponemos los cubos de una manera o de otra; en estas peregrinas discusiones se nos va la energía que podría emplearse en combatir la raíz del problema.

5) desde los años 70 lleva pregonándose la importancia de la enseñanza de idiomas extranjeros en la educación pública, y cada cierto tiempo vuelve a salir el tema y vuelven a declararse las mismas buenas intenciones. Pero no conozco a nadie que se maneje en inglés con lo que aprendió en la escuela. Nadie. Y tampoco veo que se vayan a poner otros medios que los existentes, los que han dado el resultado que podemos ver: ninguno.

martes, octubre 21

mi obra





Pulseras monstruosas de papel maché. Monstruosas de tamaño, de colores y de aspecto. Un encanto, en general.

lunes, octubre 20

Cosas que hacer un día de lluvia

(especialmente, si es domingo):

1) arreglar un paraguas roto y rojo

2) reformar/recuperar ropa vieja, que ahora se llama vintage, en vez de "mira la chalada, se puso la rebequita de su bisabuela lo menos" o "¿de dónde sacará esos pingajos?"

3) pintar con flores, peces y culebrillas de colores unas pulseras monstruosas de papel maché que fabriqué los días anteriores

4) teñirse unos anodinos zapatos blancos de color plata

5) ver en la tele Siete Novias para Siete Hermanos (imdb), tomar té y galletitas de chocolate

miércoles, octubre 8

iba a escribir sobre (nº 2):

1- Te cuentan algo que dijeron que alguien dijo. Es mejor no aceptar historias de tercera o cuarta mano: ya es bastante difícil escuchar la verdad de primera mano, a través del velo de justificaciones con que se envuelve cada persona.

2- Información no es conocimiento: una lluvia de confetti puede contener la misma cantidad de papel que una novela, pero no se le saca el mismo partido. A veces, el exceso de información sólo distrae, sin aportar nada.

3- El sentimentalismo emborrona todo y poca gente reacciona de forma natural: están (estamos) condicionados y muestran el sentimiento que se espera de ellos. Y ese sentimentalismo ofusca la visión y hace ver las situaciones estereotipadamente, no como son, sino como se espera que sean.

4- cuando no puedes cambiar una situación, cambia tú. Si no puedes atravesar un muro a cabezazos, prueba a saltarlo, a rodearlo, a cavar un túnel por debajo; hazte piloto de helicóptero y míralo desde arriba en el paisaje, o funda un universo sin muros, o utilízalo para pintar un mural: continuar con una estrategia que te está dañando no funciona, sólo te hace parecer masoquista.

5- Cuesta desprenderse del prejuicio: ver lo que hay y no lo que debería haber, ajustando el pensamiento a lo real, intentando ver el hilo que conecta las cosas, en vez de buscar/inventar un sentido a todo.

Iba a escribir sobre(1)

domingo, septiembre 21

observaciones sin importancia 2

(acerca de la moda)

1) No existen colores atrevidos, sino gente poco atrevida para llevarlos.

2) Hay quienes se ponen lo que vestirán las modelos, con diez años de anticipación. De esta selecta minoría forman parte mendigos e inadaptados, sobre todo. Todo lo que parece horrendo ahora mismo, dentro de un tiempo será lo más elegante y buscado.

3) El placer que se obtiene arreglándose ropa, o haciéndose una misma un broche, o tejiéndose un chaleco, no tiene nada que ver con que el resultado te haga parecer una mamarracha o no.

4) Cambia la estación: El otoño va haciendo desaparecer las chancletas y los pantalones y camisetas de lycra, en favor de pitillos y manoletinas estándar (puede que pronto vuelvan las botas peludas, de nuevo)

5) Importa mucho poseer el vocabulario adecuado, la jerga: no digas vaquero, sino denim; nada de "lo saqué del desván, era de mi abuela", sino vintage; y tampoco se dice que es arreglado en casa a nuestro gusto, sino customizado. En general, todo el mundo compra mucho en mercadillos de Londres. Y yo, al desván, lo llamo también trastero.

Observaciones sin importancia 1

martes, agosto 19

golden evening

Hay algo de agónico en el final de este mes, una difusa sensación de acabamiento, como si el verano fuese ya una fruta un poco pasada pero aún comestible. Ya estamos pensando si vale la pena agotar hasta los posos la temporada (cada vez menos brillante el sol, cada vez más temprano el atardecer), o saltar alegremente a la esperanza del otoño que se anuncia en cada poniente anaranjado, en cada nube, en cada soplo de brisa nocturna. La promesa de una nueva estación es como brillo hipnótico de cristales de colores: un cambio de viento y quedamos en suspenso, insuflados de ese nuevo aire, como aves que presienten ya la migración, la hora de los cambios que se acerca.
Y un nuevo día de calor nos hace recordar que aún es verano y la promesa se queda en puro espejismo...

domingo, junio 29

así suena

Unas olitas rompiendo a dos metros de los pies. Se oyen las cigarras en los pinos, en las dunas a nuestra espalda y, a lo lejos, una señora charla como una cotorra, un niño chapotea y ríe. La vida, cuando es buena vida, suena así de estupenda.

miércoles, junio 11

extraña primavera

1) no respirar bien lleva a no dormir bien, lo cual lleva al cansancio y cierta irritabilidad

2) ha llegado el buen tiempo, y recuerdo que en otros años ésto me agradaba; ponerse las sandalias, las piernas al aire, la ropa más ligera, las terrazas. Pero no hay manera: las sandalias (carísimas) hacen rozaduras, la ropa sienta mal, las terrazas no se pueden disfrutar por culpa del tráfico. Y no es sólo mi propio mal humor el que me hace verlo así.

3) hay una obra en el patio y el generador que están usando los obreros produce un ruido y unos humos apestosos (aderezados por sus gritos, golpeteos, silbidos y demás acompañamientos): se une al ruido de fondo de la ciudad, ya bastante agresivo.

4) el clima, de por sí, causa incomodidades, pero el aire acondicionado es pernicioso: la alergia se disparata, surgen contracturas en los lugares donde te golpea el chorro de aire frío, hay que abrigarse para entrar en los espacios cerrados

5) me pregunto porqué los humanos fabricamos tanta molestia, a propósito o como fruto de otros procesos, cuando sería tan fácil vivir cómodamente: un poco de tranquilidad y aire limpio ya son lujos (y pronto pagaremos por ellos!)

jueves, junio 5

la respuesta es NO

1- léete las instrucciones y luego me las explicas

2- tú que eres tan inteligente, ¿Miguel Strogoff lo escribió Dostoievski, verdad?

3- ¿puedes escribirme un mail en inglés a esta compañía a la que hice un pedido por error?

4- tú sabes arreglar la impresora/fotocopiadora/ordenador/cafetera/lo que sea, ¿verdad?

5- ¿por qué no me das la localización de esa playa solitaria/ bar favorito/ recóndita tiendecita?

domingo, mayo 11

iba a escribir sobre:

1) asumir el coste de los propios actos es lo que diferencia a las personas consecuentes, mientras los típicos hijoeputas son los que quieren ganar sin arriesgar nada (o arriesgando el pellejo ajeno) y sin
esfuerzo. Nada es gratis, todo lleva su trabajito, y el que no quiere pagar el precio se coloca al otro lado de la raya, con los que quieren llegar a la cumbre en ascensor, aprender sin esfuerzo, tenerlo todo y tenerlo ya. Pues no.

2) los favores no solicitados, las ayudas "por tu bien" que te joden bien jodido: es difícil librarse de tanto metiche que cree saber lo que te conviene mejor que tú mismo. Nadie debería querer privarme del placer de escribir mi propia historia, de vivir mi propia vida. Nadie está más capacitado que yo para tomar mis decisiones.

3) descripción de una jaqueca, desde el ramillete de puntos luminosos ante la vista hasta el estado de guiñapo, cuando sólo hablar cuesta un esfuerzo titánico. Otra entrega más del famoso serial "El cuerpo se subleva".

4) siempre estamos esperando algo, el resultado del examen, las vacaciones, un ascenso, la fecha de cobro, lo que sea que va a hacer que todo sea mejor. Son engaños, para no vivir el momento, ahora, aquí, que es lo verdaderamente grande, lo real e inmejorable.