viernes, julio 20
aurea mediocritas
Ya sé que los encantos de una vida mediocre han sido exaltados desde hace tanto tiempo, por tanta gente, que se han convertido en un tópico. Pero qué estupendo es poder disfrutar de lo que simplemente da el clima, la temperatura, el lugar, placeres gratuitos: dejarse esponjar por los atardeceres en la playa, las terrazas por la noche, charlar oyendo los grillos. Qué excelentes resultan estas cosas sencillas, qué poco importa que al día siguiente nos espere el trabajo con su goteo de burocráticas miserias: esas minucias ya resbalan sobre nuestra piel reluciente. Nada parece importante comparado con lo que se obtiene así, sin esfuerzo, simplemente estando allí, respirando, oyendo, viendo, oliendo, un privilegio, un regalo.
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2 comentarios:
¿Es que hay placeres mejores? ¿Algo más maravilloso que una puesta de sol bonita, una charla ociosa con la persona adecuada, o un paseo a la luz de la luna?
y son gratis!! y no hay que ir a un centro comercial, ni ponerse un politono, ni operarse de nada!!
saludos
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