1- Te cuentan algo que dijeron que alguien dijo. Es mejor no aceptar historias de tercera o cuarta mano: ya es bastante difícil escuchar la verdad de primera mano, a través del velo de justificaciones con que se envuelve cada persona.
2- Información no es conocimiento: una lluvia de confetti puede contener la misma cantidad de papel que una novela, pero no se le saca el mismo partido. A veces, el exceso de información sólo distrae, sin aportar nada.
3- El sentimentalismo emborrona todo y poca gente reacciona de forma natural: están (estamos) condicionados y muestran el sentimiento que se espera de ellos. Y ese sentimentalismo ofusca la visión y hace ver las situaciones estereotipadamente, no como son, sino como se espera que sean.
4- cuando no puedes cambiar una situación, cambia tú. Si no puedes atravesar un muro a cabezazos, prueba a saltarlo, a rodearlo, a cavar un túnel por debajo; hazte piloto de helicóptero y míralo desde arriba en el paisaje, o funda un universo sin muros, o utilízalo para pintar un mural: continuar con una estrategia que te está dañando no funciona, sólo te hace parecer masoquista.
5- Cuesta desprenderse del prejuicio: ver lo que hay y no lo que debería haber, ajustando el pensamiento a lo real, intentando ver el hilo que conecta las cosas, en vez de buscar/inventar un sentido a todo.
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miércoles, octubre 8
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2 comentarios:
1. Y con los añadidos por cuenta del narrante, además.
2. Y puede ser más divertido que algunas novelas también :-)
3. La vida empieza a copiar al espectáculo y la banaliza.
4. Y cuántas veces lo mejor sería darse la vuelta tranquilamente, además.
5. Cierto, y también reconocer que estamos siendo prejuiciosos.
6. Y cambiar los enlaces caducados, lo lo lo
Te prodigas poco, pero ya sabes que me gustas mucho.
un beso
gracias por la visita (y el aviso, sí): un placer recibirla!!
Y sí, me estoy dosificando.
saludos
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