acerca de la economía
1) si pides a un banco 35 kilos para comprarte un pisito, le debes esos 35 kilos, aunque ahora el pisito valga 30 o 25: el resto de la pasta que no cubre el valor del piso la vas a tener que poner sí o sí, o te lo sacarán del pellejo de alguna manera. No es tan sencillo como decir que no puedo con la hipoteca, vendo el piso, y quedamos en paz.
2) me acuerdo mucho de los listos de los coj-- que me recomendaban que me comprase un piso, porque, total, si me iba a otro lugar, podía venderlo y comprar otro. Los mismos que me decían que pagando un alquiler no obtienes nada al final (como si un techo sobre tu cabeza durante todo este tiempo no fuese nada, pero ellos se refieren a La Propiedad, claro). Me pregunto dónde están estos listos, y si llegaron a comprender mi reticencia a aceptar su teoría de que un piso se vende siempre que uno quiere y por lo que uno pida, y nunca se deprecia. En fin.
3) hay gente que no entiende que el dinero es una mercancía, igual que las naranjas o el café: hay oferta y demanda, abundancia y escasez, fluidez y acaparamiento. Como en cualquier otro producto.
4) es fácil predecir desgracias y yo soy una agorera: llevo viendo venir un reajuste desde hace dos años por lo menos, y no precisamente basándome en cómo se produjo la Crisis del 29, sino en cómo se repiten sistemáticamente crisis especulativas y nunca aprendemos Nada. La crisis de los tulipanes, o la burbuja de los Mares del Sur, son verdaderos clásicos (y además tienen nombres estupendos): en sistemas financieros más simples ya sucedían estas cosas; El problema no es la complejidad del sistema, sino la codicia propulsada por la credulidad y la estupidez, y éso ya existía en el siglo XVII y XVIII (etc.)
5) las noticias sobre la crisis y la caída del consumo producen a su vez más crisis y más caída del consumo: el periodismo puede vivir felizmente de esta paradoja, que le da el trabajo hecho.
miércoles, noviembre 19
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