Y se me cuela ruido de jolgorio, y pienso que las terrazas estarán llenas: es un atardecer que refresca, con el poniente manchado de franjas color sorbete de melocotón, color pluma de marabú malva...
Pero, mientras tanto, yo acompaño a Red, que espera una visita en su quinta de Triste Le Roy. Una visita importante, cuya llegada se ha preparado con cuidado. Y sonreímos. Me pondré un vestido rojo, que combine con su nombre de malandro...
domingo, julio 27
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