domingo, septiembre 5

recetas

No soy capaz de seguir una receta al pie de la letra: siempre se me cruza una idea en medio de la elaboración, o decido cambiar un ingrediente por otro, o meter alguna innovación a mi gusto.
Hasta aquí, un detalle sin importancia. Pero es que me pasa lo mismo con todo: no soy capaz de aceptar que haya una única manera de hacer cada cosa, sea pintar una pared, organizar una mudanza, tener amigos o sonarse los mocos. Por eso me sacan de quicio esas personas que andan diciéndome "así es como se hace" (con ese aire de autoridad indiscutible).
Porque yo lo hago a mi manera. Una manera totalmente mía, que a nadie más le tiene que funcionar, y que tampoco me importa si es buena o no. Tengo mis propias recetas. Y a nadie debería importarle.
(y no, no pienso en el matrimonio, ni en los hijos, ni en los chalets adosados, ni en comprarme un traje chaqueta con mi primer sueldo, me lo gastaré en cómics y cacharritos informáticos, en cervezas y gambas, qué te parece?)

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