1) llevar un abrigo grueso en un día frío; el sentir como si el aire fuese un líquido helado al respirar en una mañana limpia (con sol y a bajo cero); las mejillas coloradas al entrar en una casa con calefacción; la luz, dorada como una promesa, de la cristalera de una cafetería cuando es de noche y empieza a nevar...
2) mi biblioteca pública, con su surtido de deuvedés de películas clásicas, sus cómics, sus fondos inabarcables, sigh
3) mis cines, cafés, bares, librerías, tiendas, garitos, colmados y comercios, seleccionados en doce años de pesquisas
4) las vistas desde mi ventana; mi ventana; mi habitación; mi casa
5) la espesa red de caras conocidas, las calles recorridas, los socavones donde me caí, los bares donde me emborraché y hasta los tipos que me cayeron mal.
No pienso mentar a los amigos, porque éso sería sentimentalismo, y no vale. De lo demás, me callo.
jueves, octubre 14
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