martes, septiembre 2

Poco podía imaginar la señorita Addams, cuando aquella mañana salió de su casa, lo que el destino le deparaba...

Voy a contar un suceso, pero, por suerte, este suceso sólo es idiota: me he torcido un tobillo, he cogido un taxi hasta urgencias, me han hecho una radiografía con un aparato que parecía de la extinta unión soviética (bueno, el decorado general era por el estilo), he esperado dos horas y me han puesto una venda (bueno, no exactamente por este orden, pero supongo que todos saben cómo es urgencias, por desgracia)

No podré apoyar el pie en el suelo durante cinco días (yupi, la vez pasada fue un mes!!). Tengo que conseguir unas muletas ya, porque he necesitado ayuda hasta para subir las escaleras del portal. Y me fastidia tener que llamar a todos esos amigos a los que llevo tiempo sin ver, para pedirles favores...

Me esperan unos divertidos días de encierro, leeré, amortizaré internet, y procuraré pasarlo lo mejor posible, sobre todo recordando que hace unos años me hice un esguince que me tuvo un mes enyesada... en mi flamante nuevo piso donde me acababa de mudar, todas mis cosas en cajas de cartón, no estaba instalado el gas (osea, sin agua caliente y sin poder cocinar)... jar, jar, ésto no es nada!!

Si algún alma caritativa quiere decirme algo y los comentarios siguen sin funcionar (hasta los mismísimos me tienen): pueden escribir a Dímelo por Correo

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