Los siete mandamientos de Algernon y los de sus ingeniosos comentaristas (no es ironía), me han provocado a escribir los míos, que serían, más o menos, así:
1. Disecciona tus errores, antes de enterrarlos
2. No des explicaciones
3. Nunca sigas a una masa de gente
4. Desconfía de quien parezca Impecablemente Honrado (puede serlo!)
5. No aceptes consejos ni críticas "por tu bien"
6. Escucha lo que la gente no dice
7. Evita que otros te arrastren a una confrontación: no te pelees con quien busca pelea.
No está mal para empezar. Otro día escribiré mis "Instrucciones para provocar un motín" o "Cómo socavar una autoridad indiscutible": son temas que me parecen más apasionantes.
Y, a todo ésto, ¿nunca han tenido ganas de meterle una perdigonada a un altavoz?. Como vuelva a pasar otro coche publicitario de partidos políticos, voy a salir en la prensa, sección sucesos.
lunes, marzo 8
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