No quiero una casa. No me gustan los coches. Ni siquiera sé conducir, ni me importa: preferiría saber remar o coser camisas.
No necesito viajar; (hasta los muertos viajan una vez al año alrededor del sol, según dijo Lichtenberg).
Y cada día es un regalo, porque no has hecho nada para ganarlo; simplemente se te concede, totalmente gratis.
Levitated | Computational Ecologies
lunes, febrero 10
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario